Parcelas en Zaragoza - compra, vende o alquila facilmente
Dónde comprar terrenos en Zaragoza
El valor medio de suelo urbano en la provincia de Zaragoza es el más elevado de toda la región, con más de 330€/m². Asimismo, el precio medio del terreno rústico en venta también ha aumentado en los últimos años, aunque sea más reducido que el del área urbana, al presentar una menor demanda. El suelo urbanizable vive una situación similar a las parcelas urbanas, al estar localizado, mayoritariamente, en las mismas localidades.
Los terrenos más baratos en venta en Zaragoza están ubicados en: Magallón, con un valor mínimo de 0,10€/m²; Azucarera, con 0,30€/m²; Uncastillo, con 0,40€/m²; Alfajarín, con 0,50€/m²; y Cunchillos, Morata de León y la capital de provincia, con 0,80€/m². Por su parte, los solares urbanos con el precio más caro están en Alagón, Calatayud, La Joyosa, Utebo y Zaragoza.
El clima y la orografía implican una gran biodiversidad forestal
El relieve matiza el clima mediterráneo continental, muy frío en invierno y cálido en verano, en el que destaca el fuerte viento del Cierzo en el Valle del Ebro, mientras que las precipitaciones son irregulares. En la zona de montaña el tiempo es más húmedo y frío.
El terreno forestal ocupa el 16% de la extensión zaragozana. Es la provincia aragonesa con mayor masa forestal. El paisaje está formado por sierras, barrancos, valles, montañas, llanuras y vegas, que albergan una gran biodiversidad. Desde zonas áridas, como Los Monegros (con arbustos como el tomillo, la retama, la ontina o el esparto), a bosques de pinos, encinas, robles, hayedos y quejigos en las colinas. Como Reserva Natural, destaca la Laguna de Gallocanta, el mayor humedal salino de la península.
Esta riqueza natural da lugar a diversas actividades que aprovechan estos recursos forestales. Por ejemplo, en las riberas de los ríos, se plantan chopos para su posterior empleo en la producción de madera. Mientras que en el Prepirineo y el Moncayo se realizan rutas micológicas y batidas cinegéticas.
Una provincia diversificada
La provincia de Zaragoza está ubicada en el centro de Aragón, su superficie es de 17.194 km² y cuenta con cerca de un millón de habitantes, que se conglomeran en torno a la capital y las ciudades más importantes, en detrimento de las territorios rurales en Zaragoza. La surcan el Río Ebro y sus afluentes. Por su situación geográfica, se ha convertido en un importante centro logístico y de comunicaciones.
Con el paso de los años, el peso del sector primario ha descendido en favor del secundario y el terciario.
Actualmente, el sector agropecuario tiene poca relevancia en la economía zaragozana. En cambio, la industria agroalimentaria es de gran trascendencia y se abastece de este para su producción. Además, en la región se desarrollan otro tipo de industrias muy diversas, localizadas en los alrededores de Zaragoza.
El cuanto a los servicios, comprende: los equipamientos en transportes y comunicaciones, el comercio, la banca, la vivienda, la administración, la enseñanza, la sanidad y la hostelería.
Zaragoza es industrial
Más del 70% de la industria aragonesa se localiza en la provincia de Zaragoza, especialmente en la capital y su área metropolitana. Se trata de un campo diverso y que mira hacia el exterior a través de la exportación de sus productos.
Algunas de las ramas industriales con mayor presencia son: alimentación y bebidas, material de transporte, madera, corcho, muebles, productos metálicos, minerales no metálicos, química, construcción de maquinaria y material eléctrico, automoción, papel y artes gráficas, caucho, plástico, calzado, moda y confección.
Existe una oferta de suelo industrial diseminada por la provincia, con un valor dispar dependiendo de la ubicación del polígono. Las empresas más interesadas en estos suelos son las del sector logístico e industrial debido al crecimiento del comercio electrónico. Son espacios muy demandados y se producen muchas transacciones al respecto.
Un sector agrario que nutre a la industria agroalimentaria
Generalmente la agricultura predominante es la de regadío intensiva y mecanizada. Las huertas se ubican en las terrazas fluviales, en las que se cultivan cereales y leguminosas como la alfalfa, el maíz y el trigo.
Las verduras y hortalizas siempre han sido un referente de la huerta zaragozana, con especies como la acelga, la borraja (muy típica), el cardo, las espinacas, las coles, las coliflores, los espárragos, los ajos, la lechuga y la escarola. Destaca la cebolla de Fuentes de Ebro, que ha conseguido la Denominación de Origen Cebolla de Fuentes. Igualmente, se cosechan legumbres como los garbanzos, las judías, los guisantes y las habas.
En cuanto a los cultivos leñosos destacan los frutales y los olivos (con los que se producen aceites de fama internacional como los de Borja y Luna). La vid tiene un papel relevante con los vinos de las denominaciones Cariñena, Campo de Borja, Somontano, Calatayud, Jalón, Daroca y Belchite. También se llevan a cabo cosechas de plantas ornamentales, aromáticas y medicinales, con las que se generan productos para industria química, como tintes, etc.
La agricultura ecológica está en auge e incrementa su superficie año tras año. A pesar de que es todavía minoritaria a causa de los precios, por lo que se limita a unas pocas fincas de producción de hortalizas. Una de sus ventajas es la recuperación de variedades locales, adaptadas a estas tierras, como la Cebolla de Fuentes, anteriormente mencionada, la Judía Caparrona de Monzón, el Boliche de Embún, el Azafrán del Jiloca, la Borraja de Movera, el Tomate Rosa de Barbastro o la Alcaparra de Ballobar.
La producción hortofrutícola y agroganadera nutre a la industria agroalimentaria, que comercializa sus productos tanto a nivel nacional como internacional. Destacan las cárnicas, la molinería, las conservas vegetales, la alimentación animal y las bebidas.
Los centros destacados de producción se aglutinan en las ciudades de Zaragoza, Zuera, Utebo, Tauste, Calatayud, Gallur y Ejea.
En cuanto a la ganadería, destaca el porcino con casi tres millones de plazas, cuyo producto estrella es la longaniza de Villanueva de Gállego; el bovino con más de 400.000 plazas, con los que se producen los quesos de Burgo de Ebro; el ovino con la calidad del Ternasco de Aragón y el caprino con casi 11.000 plazas.
La provincia de Zaragoza ha sido desde sus inicios un cruce de caminos de civilizaciones, entre el noroeste de la península y el Mediterráneo, que la ha convertido en un lugar estratégico para el transporte de productos y mercancías. Esto unido a su desarrollo industrial y su producción agroalimentaria, ha dado lugar a un gran desarrollo y riqueza en la zona.